¿Tu flota está lista para Euro 6?
Guía estratégica: Todo lo que debes saber para operar correctamente vehículos Euro 6
Por: Jhon Cardona, Business Developer Colombia Region Foton Motor
Un cambio que redefinió la operación de las flotas
Desde enero del 2023, se generó un cambio de paradigma operativo. La llegada de la normativa Euro 6 a Colombia no solo redefine los límites de emisiones: redefine también la forma de administrar una flota moderna.
Pasamos de hablar de motores a hablar de componentes como catalizadores (DOC), filtros de partículas (DPF) y sistemas de inyección de urea automotriz (SCR), donde para garantizar la operatividad la sinergia entre conductor, mantenimiento y gestión son esenciales.
Los sistemas de control de emisiones solo tenían una relevancia cuando se realizaban las pruebas periódicas de opacidad u ocurría una falla severa, recurriendo generalmente a mantenimientos correctivos y decisiones basadas en la urgencia más que en el día a día.
Euro 6 cambia las reglas.
La pregunta clave es: ¿por qué una tecnología pensada para reducir contaminantes terminó siendo un reto operativo?
La respuesta está en que una flota ya no se gestiona solo con intuición; es indispensable medir variables y corregir hábitos para mitigar paros operativos y costos innecesarios.
¿Por qué las flotas Euro 6 terminaron convirtiéndose en un reto operativo?
Después de visitar cientos de flotas y capacitar miles de conductores, hemos llegado a una conclusión clara:
Gestionar efectivamente una flota de camiones livianos de carga tiene variables que deben ser identificadas para poder medirlas y controlarlas. De lo contrario, simplemente estaremos elevando el riesgo de paros operativos.
Y es claro: el objetivo de una flota consiste en balancear una operación efectiva con el aprovechamiento de los recursos de la compañía. Se trata de tener un enfoque más estratégico que genere ventajas competitivas.
¿Qué debemos tener en cuenta para garantizar la operación de unidades Euro 6?
Este sistema adquiere tal relevancia que tiene sus propios testigos, mediciones y botones para procesos dedicados, sin importar la casa matriz.
Si no es claro para los conductores la operación de estos sistemas, los objetivos de la gestión —reducir costos, mejorar seguridad y aumentar eficiencia— no se pueden cumplir.
Es indispensable conocer la criticidad operativa según el tipo de rutas, carga, tiempos en ralentí y revoluciones de manejo.
El conductor es clave en el funcionamiento del sistema Euro 6
Todos los vehículos Euro 6, sin importar su marca, cuentan con un filtro de partículas o DPF y requieren un procedimiento de limpieza llamado regeneración.
Este proceso se realiza en dos etapas:
· La primera puede darse de forma asistida durante la operación.
· La segunda debe realizarse de forma inducida por un botón.
Primera etapa de regeneración
En la primera etapa de regeneración, el vehículo envía un mensaje claro para generar una mejor temperatura en el escape y poder autolimpiarse.
Foton recomienda enfocarse en las RPM y operar constantemente a más de 2000 rpm, lo cual se consigue independientemente de la velocidad garantizando cambios bajos.
Por ejemplo:
· Si voy a 15 km/h en primera marcha, puedo garantizar una operación por encima de 2000 rpm.
· En segunda marcha, las revoluciones podrían caer a unas 1500 rpm a la misma velocidad.
En conclusión, la clave no es la velocidad de operación, sino usar el cambio adecuado que permita mantener las rpm correctas.
¿Qué sucede cuando el vehículo no realiza correctamente la regeneración?
Si el vehículo no realiza correctamente su proceso de limpieza asistida, pasará a una segunda etapa y será necesario hacer, lo más pronto posible, un proceso de regeneración manual.
Pasos para realizar una regeneración manual
1. Parquear el vehículo en una zona libre de personas, evitando espacios cerrados o inflamables.
2. Verificar niveles de fluidos: refrigerante, aceite, urea, etc.
3. Verificar mangueras de admisión y abrazaderas.
4. Confirmar que el motor esté en temperatura de operación.
5. Apagar el aire acondicionado.
6. Presionar el switch de regeneración durante 5 segundos.
7. La regeneración durará, según la saturación, entre 40 y 180 minutos.
8. Interrumpir el proceso solo generará mayor obstrucción y posibles daños.
Si se ignora esta segunda alerta o se interrumpe el proceso de limpieza, el vehículo limitará su desempeño y exigirá ser llevado a un centro de servicio automotriz para realizar un proceso de regeneración por técnicos especializados.
Y si a esto sumamos un inadecuado análisis de la operación en relación con tiempos de actividad e inactividad, mantenimientos, ralentí y conductores sin capacitación, tendremos la combinación perfecta para aumentar los tiempos de paro operativo por mantenimientos correctivos.
Mejores prácticas para disminuir los intervalos de regeneración
· La planificación estratégica de la operación
· El análisis de las variables operativas
· La gestión de los procesos (Medir – Controlar – Mejorar)
· El entrenamiento continuo
La planificación estratégica define la eficiencia de la flota
Los cuestionamientos estratégicos siempre deberán estar enfocados hacia identificar cuál es la necesidad de la flota y qué se quiere lograr con ella, para así trazar el balance que permita una operación ágil y efectiva.
Es importante realizar un análisis que permita la optimización de rutas, ya que esto mejora la eficiencia al reducir los tiempos y los kilómetros de cada recorrido.
El objetivo es identificar rutas con tendencia a operación a bajas rpm, ralentí o baja carga.
En este sentido, es importante reducir los tiempos muertos y, en la medida de lo posible, rotar las unidades con altos recorridos y operación a bajas velocidades hacia rutas intermunicipales.
Esto impacta directamente en:
· La autonomía
· El consumo de combustible
· Los intervalos de limpieza manual del sistema DPF
Un adecuado diseño de rutas impactará directamente en las paradas operativas y, por ende, en la percepción del servicio por parte de los clientes.
También es importante analizar los vehículos que componen la flota para identificar la pertinencia de cada uno de acuerdo con sus características y las necesidades de cada ruta.
Las variables operativas determinan el desempeño del sistema
Revoluciones por minuto (RPM)
Las rpm indican a qué velocidad está girando el motor.
Si el vehículo trabaja mucho tiempo a bajas revoluciones o con una selección de cambios inadecuada, el sistema puede operar fuera de su zona ideal.
Ejemplo práctico
Si un camión va muy lento en ciudad y el conductor lo mantiene en una marcha alta, el motor operará a muy bajas rpm.
En cambio, elegir la marcha correcta ayuda a que el motor trabaje mejor y mejora las condiciones para la limpieza asistida del sistema de emisiones.
El ralentí: un enemigo silencioso del DPF
En las charlas operativas suele mencionarse que el ralentí es un enemigo latente de catalizadores y filtros de partículas.
Cuando el motor queda encendido a muy bajas rpm, la combustión es ineficiente y genera temperaturas que tienden a obstruir lentamente estos sistemas.
Si se mantiene por mucho tiempo, el DPF acumula hollín más rápido y obliga a regeneraciones más frecuentes.
Ejemplo práctico
Un conductor que deja el camión encendido mientras descarga, conversa o espera por periodos largos —más de 5 minutos— está generando:
· Consumo innecesario
· Mayor carga para el sistema de emisiones
La calidad de la urea también impacta la operación
La urea automotriz es un insumo crítico del sistema SCR.
Si la urea es de mala calidad, está contaminada o se almacena incorrectamente, el sistema puede fallar y el vehículo entrar en alerta o limitar su funcionamiento.
Cuando el tanque de almacenamiento está expuesto al sol, sin protección a la lluvia y además hay poco flujo de vehículos de carga, es un síntoma de que esa urea puede estar degradándose.
Medir, controlar y mejorar: la base de una administración eficiente
La administración moderna de flota funciona mejor si se hace en tres pasos:
Medir
Reunir datos reales de operación, especialmente:
· Tiempos en ralentí
· Revoluciones de manejo
· Calidad de la urea
· Conteo de regeneraciones completas e incompletas
Controlar
Comparar lo que pasa con lo que debería pasar.
Mejorar
Corregir hábitos, rutas y mantenimientos con base en los datos.
La telemetría y el análisis de datos permiten identificar puntos críticos, anticipar fallas y construir mejores prácticas dentro de la organización.
Esto ayuda a:
· Reducir riesgos
· Aumentar productividad
· Tomar decisiones basadas en evidencia y no solo en percepción
El entrenamiento continuo fortalece la operación
Capacitar al equipo es indispensable.
En Euro 6 se requieren conductores conscientes que ayuden a cuidar el sistema de emisiones, preservar el vehículo y evitar costos innecesarios.
Luego de acumular miles de kilómetros y aprender de errores y malas prácticas, estos son algunos temas fundamentales dentro del entrenamiento:
· Sensibilización sobre el impacto de una mala operación
· Técnicas de conducción para vehículos Euro 6
· Interpretación de testigos e indicadores del tablero
· Acciones correctas según cada situación
· Sensibilización sobre el cuidado y el impacto de una mala operación de esta nueva tecnología
· Nuevos testigos de los vehículos y su accionar en cada situación
Un equipo motivado y en continuo entrenamiento es fundamental para que la flota sea gestionada de manera efectiva.
La transición a Euro 6 es una oportunidad para profesionalizar la flota
La transición a Euro 6 no debe verse como una complicación, sino como una oportunidad para profesionalizar la flota.
Las empresas que aprendan a medir, capacitar y operar con disciplina tendrán:
· Menos paradas
· Mejor consumo
· Más disponibilidad
· Una operación mucho más competitiva
En otras palabras: el vehículo Euro 6 no falla porque sí; falla más cuando se opera sin criterio, sin datos y sin entrenamiento.
Por eso, el verdadero cambio no está solo en la tecnología, sino en la forma en que gestionamos la flota.
¿Tu flota está lista para Euro 6?
Guía estratégica: Todo lo que debes saber para operar correctamente vehículos Euro 6
Jhon Cardona, Business Developer Colombia Region
Un cambio que redefinió la operación de las flotas
Desde enero del 2023, se generó un cambio de paradigma operativo. La llegada de la normativa Euro 6 a Colombia no solo redefine los límites de emisiones: redefine también la forma de administrar una flota moderna.
Pasamos de hablar de motores a hablar de componentes como catalizadores (DOC), filtros de partículas (DPF) y sistemas de inyección de urea automotriz (SCR), donde para garantizar la operatividad la sinergia entre conductor, mantenimiento y gestión son esenciales.
Los sistemas de control de emisiones solo tenían una relevancia cuando se realizaban las pruebas periódicas de opacidad u ocurría una falla severa, recurriendo generalmente a mantenimientos correctivos y decisiones basadas en la urgencia más que en el día a día.
Euro 6 cambia las reglas.
La pregunta clave es: ¿por qué una tecnología pensada para reducir contaminantes terminó siendo un reto operativo?
La respuesta está en que una flota ya no se gestiona solo con intuición; es indispensable medir variables y corregir hábitos para mitigar paros operativos y costos innecesarios.
¿Por qué las flotas Euro 6 terminaron convirtiéndose en un reto operativo?
Después de visitar cientos de flotas y capacitar miles de conductores, hemos llegado a una conclusión clara:
Gestionar efectivamente una flota de camiones livianos de carga tiene variables que deben ser identificadas para poder medirlas y controlarlas. De lo contrario, simplemente estaremos elevando el riesgo de paros operativos.
Y es claro: el objetivo de una flota consiste en balancear una operación efectiva con el aprovechamiento de los recursos de la compañía. Se trata de tener un enfoque más estratégico que genere ventajas competitivas.
¿Qué debemos tener en cuenta para garantizar la operación de unidades Euro 6?
Este sistema adquiere tal relevancia que tiene sus propios testigos, mediciones y botones para procesos dedicados, sin importar la casa matriz.
Si no es claro para los conductores la operación de estos sistemas, los objetivos de la gestión —reducir costos, mejorar seguridad y aumentar eficiencia— no se pueden cumplir.
Es indispensable conocer la criticidad operativa según el tipo de rutas, carga, tiempos en ralentí y revoluciones de manejo.
El conductor es clave en el funcionamiento del sistema Euro 6
Todos los vehículos Euro 6, sin importar su marca, cuentan con un filtro de partículas o DPF y requieren un procedimiento de limpieza llamado regeneración.
Este proceso se realiza en dos etapas:
· La primera puede darse de forma asistida durante la operación.
· La segunda debe realizarse de forma inducida por un botón.
Primera etapa de regeneración
En la primera etapa de regeneración, el vehículo envía un mensaje claro para generar una mejor temperatura en el escape y poder autolimpiarse.
Foton recomienda enfocarse en las RPM y operar constantemente a más de 2000 rpm, lo cual se consigue independientemente de la velocidad garantizando cambios bajos.
Por ejemplo:
· Si voy a 15 km/h en primera marcha, puedo garantizar una operación por encima de 2000 rpm.
· En segunda marcha, las revoluciones podrían caer a unas 1500 rpm a la misma velocidad.
En conclusión, la clave no es la velocidad de operación, sino usar el cambio adecuado que permita mantener las rpm correctas.
¿Qué sucede cuando el vehículo no realiza correctamente la regeneración?
Si el vehículo no realiza correctamente su proceso de limpieza asistida, pasará a una segunda etapa y será necesario hacer, lo más pronto posible, un proceso de regeneración manual.
Pasos para realizar una regeneración manual
1. Parquear el vehículo en una zona libre de personas, evitando espacios cerrados o inflamables.
2. Verificar niveles de fluidos: refrigerante, aceite, urea, etc.
3. Verificar mangueras de admisión y abrazaderas.
4. Confirmar que el motor esté en temperatura de operación.
5. Apagar el aire acondicionado.
6. Presionar el switch de regeneración durante 5 segundos.
7. La regeneración durará, según la saturación, entre 40 y 180 minutos.
8. Interrumpir el proceso solo generará mayor obstrucción y posibles daños.
Si se ignora esta segunda alerta o se interrumpe el proceso de limpieza, el vehículo limitará su desempeño y exigirá ser llevado a un centro de servicio automotriz para realizar un proceso de regeneración por técnicos especializados.
Y si a esto sumamos un inadecuado análisis de la operación en relación con tiempos de actividad e inactividad, mantenimientos, ralentí y conductores sin capacitación, tendremos la combinación perfecta para aumentar los tiempos de paro operativo por mantenimientos correctivos.
Mejores prácticas para disminuir los intervalos de regeneración
· La planificación estratégica de la operación
· El análisis de las variables operativas
· La gestión de los procesos (Medir – Controlar – Mejorar)
· El entrenamiento continuo
La planificación estratégica define la eficiencia de la flota
Los cuestionamientos estratégicos siempre deberán estar enfocados hacia identificar cuál es la necesidad de la flota y qué se quiere lograr con ella, para así trazar el balance que permita una operación ágil y efectiva.
Es importante realizar un análisis que permita la optimización de rutas, ya que esto mejora la eficiencia al reducir los tiempos y los kilómetros de cada recorrido.
El objetivo es identificar rutas con tendencia a operación a bajas rpm, ralentí o baja carga.
En este sentido, es importante reducir los tiempos muertos y, en la medida de lo posible, rotar las unidades con altos recorridos y operación a bajas velocidades hacia rutas intermunicipales.
Esto impacta directamente en:
· La autonomía
· El consumo de combustible
· Los intervalos de limpieza manual del sistema DPF
Un adecuado diseño de rutas impactará directamente en las paradas operativas y, por ende, en la percepción del servicio por parte de los clientes.
También es importante analizar los vehículos que componen la flota para identificar la pertinencia de cada uno de acuerdo con sus características y las necesidades de cada ruta.
Las variables operativas determinan el desempeño del sistema
Revoluciones por minuto (RPM)
Las rpm indican a qué velocidad está girando el motor.
Si el vehículo trabaja mucho tiempo a bajas revoluciones o con una selección de cambios inadecuada, el sistema puede operar fuera de su zona ideal.
Ejemplo práctico
Si un camión va muy lento en ciudad y el conductor lo mantiene en una marcha alta, el motor operará a muy bajas rpm.
En cambio, elegir la marcha correcta ayuda a que el motor trabaje mejor y mejora las condiciones para la limpieza asistida del sistema de emisiones.
El ralentí: un enemigo silencioso del DPF
En las charlas operativas suele mencionarse que el ralentí es un enemigo latente de catalizadores y filtros de partículas.
Cuando el motor queda encendido a muy bajas rpm, la combustión es ineficiente y genera temperaturas que tienden a obstruir lentamente estos sistemas.
Si se mantiene por mucho tiempo, el DPF acumula hollín más rápido y obliga a regeneraciones más frecuentes.
Ejemplo práctico
Un conductor que deja el camión encendido mientras descarga, conversa o espera por periodos largos —más de 5 minutos— está generando:
· Consumo innecesario
· Mayor carga para el sistema de emisiones
La calidad de la urea también impacta la operación
La urea automotriz es un insumo crítico del sistema SCR.
Si la urea es de mala calidad, está contaminada o se almacena incorrectamente, el sistema puede fallar y el vehículo entrar en alerta o limitar su funcionamiento.
Cuando el tanque de almacenamiento está expuesto al sol, sin protección a la lluvia y además hay poco flujo de vehículos de carga, es un síntoma de que esa urea puede estar degradándose.
Medir, controlar y mejorar: la base de una administración eficiente
La administración moderna de flota funciona mejor si se hace en tres pasos:
Medir
Reunir datos reales de operación, especialmente:
· Tiempos en ralentí
· Revoluciones de manejo
· Calidad de la urea
· Conteo de regeneraciones completas e incompletas
Controlar
Comparar lo que pasa con lo que debería pasar.
Mejorar
Corregir hábitos, rutas y mantenimientos con base en los datos.
La telemetría y el análisis de datos permiten identificar puntos críticos, anticipar fallas y construir mejores prácticas dentro de la organización.
Esto ayuda a:
· Reducir riesgos
· Aumentar productividad
· Tomar decisiones basadas en evidencia y no solo en percepción
El entrenamiento continuo fortalece la operación
Capacitar al equipo es indispensable.
En Euro 6 se requieren conductores conscientes que ayuden a cuidar el sistema de emisiones, preservar el vehículo y evitar costos innecesarios.
Luego de acumular miles de kilómetros y aprender de errores y malas prácticas, estos son algunos temas fundamentales dentro del entrenamiento:
· Sensibilización sobre el impacto de una mala operación
· Técnicas de conducción para vehículos Euro 6
· Interpretación de testigos e indicadores del tablero
· Acciones correctas según cada situación
· Sensibilización sobre el cuidado y el impacto de una mala operación de esta nueva tecnología
· Nuevos testigos de los vehículos y su accionar en cada situación
Un equipo motivado y en continuo entrenamiento es fundamental para que la flota sea gestionada de manera efectiva.
La transición a Euro 6 es una oportunidad para profesionalizar la flota
La transición a Euro 6 no debe verse como una complicación, sino como una oportunidad para profesionalizar la flota.
Las empresas que aprendan a medir, capacitar y operar con disciplina tendrán:
· Menos paradas
· Mejor consumo
· Más disponibilidad
· Una operación mucho más competitiva
En otras palabras: el vehículo Euro 6 no falla porque sí; falla más cuando se opera sin criterio, sin datos y sin entrenamiento.
Por eso, el verdadero cambio no está solo en la tecnología, sino en la forma en que gestionamos la flota.






